Las habitaciones un poco viejas pero limpias, está muy bien situado. A los señores de recepción les falta ser un poco más atentos, íbamos con un bebé, con lo que teníamos que calentar el biberón y esterilizarlo, les dije si por la noche podía calentarlo y me dijeron que no, normalmente el que está de guardia te lo calienta en el micro del comedor. Me tenía que ir al burguer King y allí esterilizar los biberones. Las hamacas siempre están reservadas aunque ponga cartel.
Estancia no hotel: Agosto 2016